Inaugurarán en 2008 el Museo Textil de Oaxaca con 4 mil piezas de acervo

 

La sede estará en la Casa Antelo, edificio construido en el siglo XVIII

El recinto promoverá los tejidos como piezas de arte, señala su directora, Ana Paula Fuentes

El Palacio de la Cultura Banamex presenta un adelanto de lo que se verá en el lugar

Merry MacMasters

En la primavera de 2008, entre marzo y mayo, será inaugurado el Museo Textil de Oaxaca, una iniciativa de la Fundación Alfredo Harp Helú, instalado en la Casa Antelo, de dos plantas, construida entre 1764 y 1771, en los terrenos de la huerta del ex convento de San Pablo, que se remonta a 1529, en la capital del estado. El edificio del antiguo convento se destinará para desarrollar diversas actividades complementarias al nuevo museo. Como adelanto de lo que el recinto tratará, se exhibe una exposición alusiva en el Palacio de Cultura Banamex, Madero 17, Centro Histórico.

El principal objetivo del museo es dar a conocer, estudiar, conservar y promocionar los textiles de México y, en general, del mundo, expresa su directora Ana Paula Fuentes. Oaxaca es el estado con la tradición más rica de tejido en el país, en la actualidad miles de familias oaxaqueñas subsisten de este oficio, así como del bordado. La idea es que los textiles se vean como una pieza de arte, también un documento histórico, porque “son obras que tienen mucho que contarnos”, expresa Fuentes.

Alrededor de 4 mil piezas integran el acervo del museo, que incluye tres colecciones que le fueron donadas. Una de ellas, de textiles oaxaqueños, fue reunida por María Isabel Grañen Porrúa, que ha sido promovido por Fomento Cultural Banamex. Incluye, a su vez, el acervo representativo del periodo 1950-1980, reunido por Crispín Morales, quien comenzó su carrera vendiendo rebozos en el mercado central de Oaxaca.

La segunda colección perteneció a Madeline Humm de Mollet, una suiza radicada en Puebla, quien adquirió y documentó atuendos tradicionales de varios pueblos mixtecos, zapotecos, así como de otros grupos étnicos, entre 1960 y 2000. Francisco Toledo compró la colección y la donó al nuevo museo.

Una tercera colección perteneció al galerista Ernesto Cervantes, fundador de la Casa Cervantes, de arte popular, quien reunió su contenido entre 1930 y 1970. Cervantes heredó su colección a Alejandro de Ávila, curador de la presente exposición, quien también la donó al museo.

De entrada gratuita, y en exhibición hasta marzo entrante, la muestra El Museo Textil de Oaxaca está integrada por 60 piezas textiles, entre huipiles, enredos, quechquemitl, fajas, tapetes y lienzos. Dividida en tres secciones, en la primera se da a conocer la historia del ex convento de San Pablo y la Casa Antelo. La segunda consta de una selección de fotografías y un video realizado por Ramón Jiménez Cuen, sobre las “tejedoras de sueños y vidas”, una cooperativa de mujeres mixtecas de San Juan Colorado, Oaxaca, especializada en tratar y tejer el algodón coyuchi, de color café, originario de México.

En la tercera área se da a conocer el acervo del museo. Una primera sala ofrece textiles de México, donde la “pieza clave” es el quechquemitl, ya que viene de la época prehispánica, apunta Fuentes. También hay dos trajes de los huicholes, son de los más elaborados, que guardan mayor tradición iconográfica y de una cosmovisión. La segunda sala comprende textiles de otros países, como Indonesia, Japón y China.

La tercera sala está dedicada solo a los textiles de Oaxaca.