MIXTECO

Huaje. Árbol exótico del cual Oaxaca tomasu significado. Del náhualt, Huáxyacac, nariz de huaje

 

 JARDÍN ZEN MIXTECO

I

Oaxaca representa  un territorio vasto en biodiversidad que se ve amenazado por diversos factores, algunos comunes a nivel mundial. Un paisaje muy particular se vive en la mixteca alta, región rica en fauna y vegetación endémica diversa así como recursos naturales explotados por una minería principalmente extranjera.  Este ecosistema se ve a afectado por una evidente erosión reflejada en los tonos ocres de la tierra, a veces blancos. Son varias las causas. La deforestación que conlleva el cultivo del maíz y frijol principalmente, a partir de una acción conocida como roza-tumba y quema. El saqueo de plantas endémicas, equívocos planes de reforestación y consumo de leña. El ganado, que un su pastoreo, consume la vegetación del lugar y fenómenos propios del calentamiento global como la escases de lluvia.  Ejemplo de ello se vive en Huajuapan de León, a través de la tradicional “matanza”, y la preparación del platillo mole de caderas que la acompaña. Aproximadamente, desde el año 1800, a finales del mes de Octubre, miles de chivos son sacrificados tras un largo recorrido entre los límites de Oaxaca y Tehuacán. Durante su trayecto se alimentan de hojas de árboles y pastura que apenas crece tras las temporada de lluvia. Esta actividad se inicia poco después de la llegada de los españoles al incrementarse el ganado bovino e integrarse al sistema económico de la zona. Este tema ha sido recurrente en la fotografía documental y es imposible no mencionar el trabajo de Graciela Iturbide y Estanislao Ortiz. 

      

  Hoy día, la mancha urbana avanza sin planeación, realizando acciones que desfavorecen la biodiversidad del lugar, una de ellas es la pavimentación de calles con materiales que no permean el agua, sino por el contrario, la llevan a cauces que fortalecen la erosión y mal tratamiento de aguas pluviales. Al mismo tiempo, sus habitantes, al migrar abandonan el cuidado de sus tierras y traen consigo de regreso nuevos esquemas de vida lejos de las prácticas comunes. La mixteca alta es de las zonas más pobres del estado de Oaxaca.

 

II

 

 

 El proyecto nace a partir de la  necesidad de delimitación de un predio que forma parte de mi estudio y el recuerdo del paisaje de la mixteca capturado en un documental que realicé durante mis estudios de maestría investigando el teocintle, maíz silvestre. Sus ejes de construcción giran alrededor de la palabra extinción y elementos esenciales como la tierra, las piedras y las plantas.

Decidí rescatar y conservar los dos árboles existentes en el predio, un tipo de leucanea, mejor conocido como huaje, y una Ipomoea murucoides o comúnmente llamado casahuate o palo bobo. Sobre el huaje, es reiterativo pero necesario mencionar que es el árbol que da significado a Oaxaca; del náhualt Huāxyacac, nariz de huajes y cuyas semillas y hojas o quelites son principal condimento de la cocina nativa oaxaqueña. Tal es el caso del huaxmole, salsa hecha a partir de la semilla del huaje y tomate verde que acompaña principalmente a la carne de chivo. El casahuate por su parte es un árbol endémico de México con alta toxicidad pero usado medicinalmente contra diversos tipos de dolores musculares y quemaduras de piel a partir de la cocción de sus flores blancas y de su corteza.

La superficie del espacio está cubierta por tierra roja y tres rocas ricas en mármol propias del paisaje de la mixteca ya existentes en el espacio. Las paredes de concreto que limitan el sitio son de más de diez metros de altura .  Ello provee al espacio una acústica particular a partir de la reverberación del sonido que se produce, principalmente del canto de las aves que llegan a descansar en el huaje y casahuate.

Uno de las bardas esta cubierta por una planta trepadora de nombre Pitahaya o pitaya, llamada también en algunas zonas de Costa Rica, guanoste, por su cercanía al guanacastle o parota, árbol también común de centroamérica del que se trepa y cohabita. Los frutos de la Pitaya son comestibles y comúnmente llamados frutos del dragón. En las costas de Oaxaca son alimento preferido de la iguana negra. De forma paralela prevalece un muro blanco de la construcción original que invita a la proyección  e intervención.